Esta es una de las formas más sencillas y deliciosas de preparar el pescado asado, conservando todo su sabor y jugosidad. Según he leído su origen viene de los pueblos cercanos al Mar Muerto, donde antiguamente lo preparaban con una mezcla de arcilla y agua, más tarde surgió la variante de hacerlo con sal muy gruesa. Y en mi caso además con un toque especial, que es totalmente opcional y está marcado así en los ingredientes.
En España, se prepara desde hace muchísimos años en toda la costa, especialmente en la mediterránea, donde varias provincias se disputan su autoría, unos dicen que es típico de la costa catalana, otros que de la murciana y otros de la andaluza, sea como sea, en eso no voy a entrar.
Pero si comentaros que es una de las formas más saludables y deliciosas de cocinar algunos pescados como la lubina, el besugo, la merluza y por supuesto la dorada. Además es una receta apta para dietas de adelgazamiento y tan sencilla que la puede preparar hasta un estudiante o novato, tan solo hay que seguir unos pasos muy básicos y conseguiremos un plato de lujo y nada salado si utilizáis la sal adecuada y el tiempo justo que necesita.
Sin más dilación vamos con esta deliciosa receta.




















